Marie-Jo Lafontaine, Las lágrimas del cielo

Entre hojas de sauce, de encanto, de tila y de castaño, colmados de hierbas y de flores, de otras hojas, hechas de cielo y agua, nacidas del ensueño de Marie-Jo Lafontaine. Sobre estas formas oblongas, el agua se estremece sin fin, como un flujo de vida que nada sabría retener, ni su propia memoria. Panta rhei, "todo fluye", decía Heráclito. Todo se fuga en un ritmo continuo e implacable que sólo turban el soplo del viento, los reflejos de la luna y las metamorfosis de las nubes. Si por ventura os inclináis, como Narciso, sobre estas fuentes para seguir el juego del cielo, frases os aparecerán, adagios obtenidos por Erasmo de la sabiduría antigua y el saber popular. Dominado bajo el espejo del agua, es vuestra imagen que responderá, en un diálogo infinito.

La artista
Marie-Jo Lafontaine vive y trabaja en Bruselas. Desarrolla desde finales de los años 70 una obra doble, trabajada desde el tema de las pasiones, de la violencia y del deseo pero igualmente por el de la fragilidad del mundo. Desde mediados de los años 90, rueda y fotografía cada vez más los elementos: realizando imágenes a partir del agua, a partir del fuego y a partir de las nubes. La obra que realizó en el Museo de Erasmo está del lado del desbordamiento y de la fragilidad del mundo: un reflejo.

Descripción
7 estanques de dimensiones variadas en forma de almendra repletos de agua unidos entre ellos por un sistema de recipientes contiguos. El agua aflora al nivel de la hierba y surge como espejos que reflejan el cielo. Ligeramente debajo del nivel del agua, cartas metálicas componen un adagio de Erasmo (diferente en cada estanque.) El suelo de cada estanque es recubierto por gravas de mármol que ensombrecen la superficie del agua que funciona como un espejo.

Adagios
¶ 1012 : Difficilia quæ pulchra (« Las cosas bellas son difíciles »)
¶ 1193 : Ubi bene ibi patria [Quavis terra patria] (« La patria está allí dónde uno se siente bien »)
¶ 201 : Aut regem, aut fatuum nasci opportere (« Hay que nacer o rey o bufón »)
¶ 224 : Ubi amici, ibi opes (« Allí dónde están los amigos, allí esta la riqueza »)
¶ Epistola 1314 : Civis mundi sum, communis omnium vel peregrinus magis (« Soy un ciudadano del mundo, por todas partes en mi casa, o más bien, por todas partes un extranjero »)
¶ 3144 : Sidera addere cælo (« Añadirle estrellas al cielo »)
¶ 1001 : Festina lente (« Apresúrate lentamente»).

Dimensiones
2 estanques de 7,40 x 1,65 m; 1 de 7,10 x 1,60 m; 1 de 5,80 x 1,50 m; 2 de 5,20 x 1,40 m y 1 de 4,70 x 1,25 m.

Materiales
Acero galvanizado (estanques), Mármol (en el fondo de los estanques), latón (textos impresos), agua.

Pag. web de la artista
http://www.marie-jo-lafontaine.com/

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Lafontaine (2001, Brohez)¬ Lafontaine¬ Lafontaine¬ Lafontaine

Bob Verschueren, El volcán de vida

Casi inevitablemente, sus trayectorias lo traerán al centro del jardín, a su punto de equilibrio materializado por el observatorio de Bob Verschueren. Este lugar concentra el pensamiento del libre albedrío erasmiano, en la medida que propone a la vez un punto de vista sobre la fuente del jardín de plantas medicinales, que lleva a la entrada del museo y sobre la flecha de la colegiata de los Santos Pedro y Guidón: acceso a lo espiritual (la flecha y, en su prolongamiento, el cielo) por el trabajo de las obras humanas (la biblioteca del museo).
Este lugar marca el carácter iniciático del jardín: para entrar, hay que penetrarlo. La instalación de Bob Verschueren saca sus fuerzas del corazón de la tierra de donde viene la toba que lo compone y que lleva el nombre poético de " roca de la luna ". En su centro se encuentra una cepa de haya de donde fluye una red delgada de agua que lentamente coloniza las espumas. Fuente del jardín, inscrita en un hueco para no entrabar la vista, consagra una pulsión al conjunto sin dominar nada. Contracción del cosmos por su trabajo de los elementos, es una invitación a la humildad y al trabajo interior. Es un espacio de retiro desde el cual el jardín desbordaría. Esta inmersión en sí conlleva el impulso de la apertura hacia el exterior, hacia los otros. Por lo tanto, de la fuente la mirada vuelve a subir, encuentra el suelo, descubre otro jardín y luego se eleva hacia el cielo.
Continuemos. Hay que salir y seguir la travesía del jardín.

El artista
Bob Verschueren vive y trabaja en Bruselas (B). Abandona la pintura en 1978 y desarrolla desde entonces una obra a partir de elementos de la naturaleza (viento, luz, vegetales, sonido, etc.) realizando instalaciones efímeras. El observatorio del " Jardín filosófico " es la primera obra permanente que realiza. En realidad, se trata únicamente de experimentar con otra duración, porque la cepa de haya también acabará desapareciendo bajo las espumas o la acción del agua. Bob Verschueren trabaja con la energía de la naturaleza que, con frecuencia, siempre tiene la última palabra en la forma definitiva de sus obras.

Descripción
Un observatorio, bajo la tierra, estructurado por una pared. Una rampa en forma de espiral permite al paseante descender. En el centro, una cepa carbonizada de árbol hace las veces de fuente.

Dimensión
5,11 m. (diámetro), 1 m (profundidad).

Material
13 toneladas de toba (" Roca de la luna "), una cepa de haya centenaria que proviene del dominio del Castillo de Seneffe, un sistema hidráulico.

Realización
La pared ha sido realizada según las técnicas de la piedra seca por dos masones, uno Escocés (Max Nowell), el otro Inglés (Andrew Loudon). La cepa ha sido "preparada" por el podador belga Christian Cauwe.

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Catherine Beaugrand, Loci

Catherine Beaugrand imaginó una obra doble, un sitio vinculado a la amistad y una serie de caminos hechos de líneas breves que funcionan en interacción con los otros proyectos. Estas líneas son materializadas por pequeñas obras, su nombre "Loci" (lugares) que genera por su disposición un tipo de "genius loci" ("genio del lugar"). El jardín es un mapa cuyos puntos cardinales residirían encarnados y cambiables, a merced del desplazamiento de sus visitantes. ¶ Si la soledad incita a la meditación, la compañía favorece el descubrimiento curioso de quien(es) nos rodean. Qué no compartimos entre amigos? Catherine Beaugrand quiso tomar en serio el adagio erasmiano porque para ella los objetos hablan, las palabras están presentes a través de las cosas. Reformula el adagio erasmiano en el espacio componiendo un cercado de verdor (hecho de hayas), que dialoga con un nogal. Crea un espacio de relación, un espacio de intimidad donde todo se equilibra.

La artista
Catherine Beaugrand vive y trabaja en París. Realiza obras desde 1978 que interrogan el espacio urbano y la representación del mundo. Al interior de lugares, mejor descritos bajo el término de "sainetes" que de "instalaciones", se desarrolla un discurso doble que toma posesión de formas de la arquitectura y de la narración, en el cual Catherine Beaugrand pone en escena la metamorfosis del espacio público. Desarrolló recientemente una serie de obras, tanto en el dominio del cine como las artes plásticas, a partir de parques temáticos. La última fue realizada en el Castillo de Chambord. Se interesa por las diferentes posibilidades de expresión lingüística del espacio a la obra. En el " Banquete religioso " la naturaleza habla y es puesta en escena.

Descripción
La primera parte consiste en la producción de un lugar sobre el tema de la amistad. El proyecto consta de un tipo de cercado de verdor que parcialmente cerca un árbol. Una relación se establece entre ambos elementos, la arquitectura y el árbol que se equilibran por su origen común, la naturaleza.


Cartografiar el jardín
La segunda parte del proyecto responde a la invitación hecha sobre la reflexión del pensamiento de Erasmo de manera más global. Se apoya en la problemática enunciada en la historia del proyecto. Se trata de crear trayectos o instantes de paso bajo la forma de líneas breves que funcionan en interacción con otros proyectos. Estas líneas son materializadas por loci - locus tomado en sentido de "recipiente" - estos recipientes generan por su disposición un tipo de genius loci. Los recipientes son de forma y materia idéntica. Su tamaño, su postura y su uso son diferentes. Sin embargo su naturaleza física impone algunas reglas comunes - pueden ser plantados, puestos, levantados, elaborados. Entre la sencillez de su forma y la reflexión de sus relaciones, entre la linealidad del proceso secuencial y los puntos de vista diferentes propuestos en la posibilidad de relación con los otros proyectos, entre la percepción que sigue el paso y la mirada contemplativa, entre nomadismo y punto de fuga, estos loci son posibles caminos pequeños de metamorfosis. “ (Catherine Beaugrand)

Dimensión
2,60 m (H)

Material
11 Fagus sylvatica (Hayas)

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Perejaume, Cambra

Más lejos en el jardín, un poco apartado, una pieza hace eco al lugar de cuarentena descrito en el Banquete religioso. Construida con la ayuda de 11.500 lentes de vidrio, esta habitación de visión ha sido edificada por Perejaume para solicitar nuestra mirada sobre el jardín: un verdadero enjuiciamiento de nuestras percepciones. El jardín es puesto a la prueba de la representación. Penetrando en esta arquitectura, el vértigo se apodera de usted a causa de la superabundancia de visiones que le son ofrecidas. Hay que encontrar, recobrar el equilibrio. El cielo - porque la obra no tiene tejado - viene en su ayuda, con las nubes que devuelven limpidez y estabilidad al mundo. Por fuera de esta cámara de sortilegios, la calma vuelve. La pieza recobra su apariencia inocente y arquitectural. Nuestro amable paseante, si visita el museo, comprenderá que esta "habitación" ha sido imaginada a partir del módulo perspectivista que armoniza con la sala Renacimiento - 1515 - y vidrieras coloreadas que modulan su luz.

El artista
Perejaume trabaja y vive en Cataluña, en Sant Pol de Mar. Desde los años 70 desarrolla una obra que interroga sin cesar la noción del paisaje. Con la ayuda de pinturas, esculturas, poesías, reflexiona sobre los mecanismos de la representación. El mundo es visto por Perejaume como una galería inmensa de exposición en el cual dispone de sus obras topográficas revelando la "fábrica". La obra concebida para el " Jardín filosófico ", una locura en sentido antiguo, es una máquina de mirar el paisaje, semejante a los artificios que empleaban los paseantes en los parques y paisajes del siglo XVIII, como el espejo Claude, con el fin de admirar mejor el carácter "artístico" de la naturaleza.

Descripción
Una glorieta compuesta de 83 tableros de vitrales, proveída de una apertura que le permite al paseante penetrar al interior de la arquitectura y observar el jardín.

Dimensión
3,60 x 2,40 x 1,80 m.
Material
Acero recubierto con cobre (estructura), 11.500 lentes de vidrio, plomo.
Realización
La vidriera ha sido realizada por Marta Depazurueña y Montserrat Sarmientojuan del Centro del Vidrio de Barcelona.

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Pierre Portier, bancos y señalización

ierre Portier realizó dos bancos en el jardín de la Casa de Erasmo. Son a la vez bancos de lectura y de convivencia. El tercer banco está en estudio. También realizó cuatro páneles a la entrada del jardín que contienen la señalización del jardín.

El artista
Pierre Portier vive y trabaja en Esneux (B). Principalmente realiza mobiliario contemporáneo.

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Bornes¬ Banc 1¬ Banc 2

Benoît Fondu, arquitecto del jardín filosófico

El arquitecto
Arquitecto del paisaje formado en Gembloux y en Londres, Benoît Fondu se siente, ante todo, jardinero. Apasionado por la botánica, crea jardines hace una veintena de años en Bélgica, Inglaterra, Francia, Alemania y Suiza. Su gran interés por la restauración de jardines históricos lo llevo a formarse en Gran Bretaña, trabajar en este país y luego en el resto del continente: dirige actualmente la nueva creación del parque del castillo de Seneffe (siglo XVIII). Sensible al arte y a su inscripción en la naturaleza y los jardines, le gusta concebir lugares en simbiosis con obras de artistas.

Descripción
La intervención del arquitecto del paisaje, además de la asistencia técnica a los artistas, se nota en la organización general del espacio y más particularmente en el dibujo de los arriates en forma de hojas: Salix fragilis (sauce), Castanea sativa (castaño), Tilia americana (tila), Carpinus betulus (encanto). En el espacio del " Jardín de las enfermedades " acondicionado por René Pechère (1987), implantó un seto de tejos con el fin de dinamizar la perspectiva de la alameda de Charles Van Elst (1932). La supresión de los matorrales que bordeaban la pared del recinto permitió retomar posesión del espacio del vergel y afianzar esta pared que aparece hoy como una segunda cerca después de la primera que delimita el " Jardín de las enfermedades. " Los caminos han sido recubiertos con virutas de madera con el fin de atenuar la dureza de la dolomita preexistente.

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René Pechère, arquitecto del jardín de las enfermedades

René Pechère (1908-2002), uno de los grandes creadores europeos de jardines de la segunda mitad del siglo XX, se dio a conocer por el jardín de las cuatro estaciones, el jardín congolés que realizó en la Exposición de Bruselas en 1958, y luego por aquellos que creó en castillos o casas sencillas en Bélgica, Francia, Alemania y Holanda. El laberinto y el jardín del corazón que dibujó para los van Buuren en Uccle le aseguraron una fama internacional. El jardín de la Casa de Erasmo de 1988, es uno de los últimos que realizó en Bélgica.
Nacido en Ixelles en 1908, arquitecto de jardines y urbanista, presidente-fundador del Comité internacional de los Jardines y Los emplazamientos históricos, ex-presidente de Espacios verdes y Arte de los jardines, antiguo profesor en la escuela nacional de arquitectura y Artes visuales (La Cambre) y de la escuela americana de Arte de Fontainebleau, ex-presidente de la Federación internacional de arquitectos-paisajistas y de la Asociación belga de los arquitectos de jardín, autor de más de 900 jardines privados y públicos.

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Image Pechère¬ Jardin des maladies